Los mafiosos se quedaron un poco confundidos por la presencia de la bella pelirroja, incluso Emilio Hernández, dejó de teclear
— Dylan, ¿por qué viniste hasta aquí? ¿mi esposa está bien? ¡Habla mujer! — pidió el CEO ante la mirada de los otros hombres, atenta a ella
— Nathaniel, recibí una llamada para negociar la entrega de los mellizos, no quise que lo habláramos por teléfono, por eso vine aquí
— ¿Quién? ¿quién te llamó? ¿cuál fue la propuesta? — Nathan preguntó intrigado
— Fue el mano derec