Usualmente no presto demasiada atención a la hora que es y mucho menos si debo ir a almorzar o no. Supongo que antes no tenía asuntos que conversar como los que tengo ahora, y mucho menos estaba ella en mi vida haciendo que todo cobrara un sentido diferente.
Espero pacientemente dentro del coche tal y como lo habíamos acordado, hasta que de pronto la veo salir del edificio y una gigantesca sonrisa se dibuja en mi rostro, así como si no existiera ningún tipo de problemas en mi vida.
La observo c