—¡Es como el de iron man! —exclama con vivida ilusión. Los ojos de Thiago brillan con emoción infantil al ver el lujoso auto de Alessandro.
Por su parte, Alessandro sonríe de lado con marcada arrogancia al ver como su hijo admira su auto. Nicole solo observa la emoción de su hijo y una leve sonrisa melancólica se forma en su rostro.
—Mami ¿también podemos tener un carro de iron man? —pregunta con inocencia mientras corre y abraza las piernas de su madre.
—Me temo que no, así que tendrás que con