—No podemos disponer del tiempo de Josh como si fuera el nuestro. Él es una persona ocupada —miré a mamá —. Sé que a ti te encanta hacer planes para los demás.
Mamá gruñó molesta.
—No veo porque no puedo hacerle una invitación al novio de mi hija.
—Pero, ¿qué invitación?
Mamá sacó el teléfono.
—¿Me das su número o vas a llamarlo?
Por alguna razón eso no me daba buena espina. Algo estaba planeado, tal vez quería buscar la manera de intervenir entre Alan y Vanessa, pero nosotros qué teníamos qu