Jeff agarra la tarjeta de memoria.
- Y a partir de ahí, lo torturé, lo mutilé, y le disparé entre los ojos.
Su voz no reflejaba ningún remordimiento por su gesto e hizo que Jeff lo sintiera.
- Me aseguré de que su cuerpo fuera encontrado rápidamente para que las mujeres finalmente estuvieran a salvo. Que ya no tengan miedo de salir con sus hijos a esta calle tan especial para este monstruo.
Jeff dejó su teclado y suspiró, mirándolo pensativo.
- Tuve una opción y decidí matarlo. ¿Tenemos derecho