- ¿Por qué te niegas a dejarlo ir Maisie? Lima preguntó después de haber terminado su historia.
- ¡Hay varias razones que me obligan a hacer esto, Lima! ¿No te parece peligroso? ¿Capaz de hacer añicos el sueño de una mujer con el chasquido de un dedo?
- No lo conoces Maisie ¿cómo puedes juzgarlo? Lima cuestionó con una voz curiosamente maternal.
- Lo vi en Rusia, en cuanto lo miré entendí que era un don Juan.
- A veces los hombres son un enigma, entiendo tus sentimientos Maisie. Pero cuando u