Edward y Alexander se van a buscar a Henry, hasta encontrarlo en una sala privada donde este estaba conversando con Lady Eleonor.
Al verlos entrar, Lord Henry levantó una ceja, intrigado por la inesperada interrupción. Alexander, con su habitual aplomo, no dejó que la tensión del momento lo afectara.
Alexander: Lord Henry, con voz firme.
Alexander: Hay algo que debemos discutir.
Lady Eleonor, notando la seriedad en el tono de Alexander, se excusó y salió de la sala, dejándolos a solos.