Después de unas largas semanas de una recuperación lenta, pero constante, Daniel finalmente se sintió lo suficientemente fuerte para levantarse solo de la cama.
Aunque aún sentía algo de dolor, pero las ganas de estar con Isabel lo mantenía firme y enfocado.
Cada día se volvía más fuerte, impulsado por el amor que sentía por ella y la esperanza de un futuro juntos. Durante su convalecencia, Clara había estado a su lado, cuidando con dedicación y cariño.
Aunque Clara se estaba enamorando de