Días después de la horrible muerte de Amelia, la comunidad exigía justicia para Amelia. Los habitantes del pueblo, que la habían respetado y admirado, se unieron en una marcha silenciosa, portando velas en su memoria. La mansión Blackwood, ahora en ruinas emocionales, se convirtió en un símbolo de la lucha contra la opresión y la injusticia.
Las investigaciones seguían su curso Edmund Hawke tenía varias pistas, pero decio mantenerlo oculto, para no despertar sospechas y tratar de resolver este