Diario de Isabel
10 de octubre de 1841
La niebla se cernía sobre la vasta propiedad Thornton, envolviendo la mansión en un halo grisáceo mientras el carruaje de Daniel avanzaba lentamente por el camino empedrado.
Habían pasado días desde que Isabel había dado a luz, y aunque Daniel había recibido la noticia a su regreso por parte de Alexander del nacimiento del hijo de Isabel, también Alexander le conto todo lo que pasó con clara, el miedo y la ansiedad lo habían mantenido alejado.
Temía enfren