Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl Hospital estaba revolucionado por la aparición del cadáver de ese hombre que en principio estaba bien, por lo que tuvo que activarse el protocolo para estos casos y nadie podía salir ni entrar en el hospital hasta que la policía diera permiso.
Teresa estaba tan nerviosa que se había comido una tableta de chocolate que tenía en el cajón de su despacho.
—¿Qué pasa jefa? —preguntó la jefa de enfermería cuando fue al despacho de la directora.
—Que estoy que me subo por las







