Sophie recordó que cuando estaba en su estado . . .
Ella, oía las voces. También oía ruidos aislados, como leves pitidos y zumbidos. Y a veces, por más que se esforzaba, era incapaz de moverse. No lograba articular los dedos de las manos, ni de los pies… ni siquiera podía abrir los ojos. Los brazos y las piernas le pesaban. El apretó la mano de ella y la beso con suavidad exclamando . . . Por qué ahora todo era tan distinto.
A los días de haber despertado, ella le comentó a Dante que tambié