C24: Creo que me gusta un hombre.
Taylor exhaló ruidosamente y estiró el cuerpo en su silla. Estaba exhausto y no precisamente por el trabajo, sino por el agobio que le había causado su jefe durante las primeras horas de la mañana.
Se puso de pie y entró a la oficina para entregar al CEO unos documentos, pero se encontró con una insólita imagen. Roger tenía la espalda estribada en el respaldo de su asiento y la cabeza echada hacia atrás, las manos entrelazadas sobre su abdomen y los párpados cerrados. En resumen, estaba dormido