La noche de la celebración finalmente llegó y Taylor terminaba de alistarse para asistir. Roger pasaría a recogerlo en unos minutos, por lo tanto, debía estar preparado o su jefe se molestaría si lo hacía esperar en la calle.
Salió de su habitación y se dirigió a la sala, en donde Maximiliano se hallaba sentado en el sofá.
—¿Cómo me veo? —se situó delante de su primo y dio una vuelta en su sitio, con los brazos extendidos.
Llevaba puesta una camisa blanca con una corbata, un chaleco que se aj