La tristeza del señor Smith, un rayo de luz.
— ¡Es una nena, Pero que bien supieron esconderlo, felicidades Isabella! Por un momento pensé que tendrías solo niños Ivanov, lo que llevaría a Sergey a complicarse por a quien poner al mando de sus empresas.
Ismael abrazaba a su hermana, estaba feliz de saber que tendría una sobrinita.
— Muchas gracias Ismael, también me alegra que tú vayas a tener un varoncito que siga tus pasos y te suceda en el futuro. Llegué a pensar que no te casarías nunca, con lo frío e indiferente que siempre fui