La pelea de los cuñados.
La rabia de Adriano era evidente. La fría mirada azul de Sergey podía gritar la rabia que sentía al haber sido separado de sus hijos y perderse su vida por cuatro años.
Le enfurecía, le dolía y habría querido poder cambiar eso pero no había nada que hacer, el daño estaba hecho, todos los planetas se habían alineado para que ese día perdiera a la madre y sus hijos. El universo no tuvo compasión de él, lo dejó sufrir y padecer por cada noche de esos cuatro años.
— Se que merecía el desprec