Enfrentando al supuesto rival de amores.
El CEO Rossi inhaló profundo antes de entrar a su villa y dirigirse a su despacho. Las posadas de sus zapatos de cuero se escuchaban imponentes a su paso. Apenas entró se sirvió un vaso de su mejor whisky y lo bebió de una vez. Lo necesitaba para calmarse y no cometer una locura.
Los celos, la rabia, su carácter dominante y posesivo lo llenaban de muchas emociones a la misma vez. Muchas de ellas no eran tan buenas. El solo imaginar a su amada Griselda besando otros labios, tocando a otro ho