POV de Jasper
Nunca pensé que un trozo de tela pudiera contener tanto peso.
Pero allí estaba yo, parado, mirando el vestido colgado junto a la ventana, y me di cuenta de que no era solo tela. Era una historia. Una promesa. Un sueño cosido en algo que no estaba seguro de merecer.
La luz del sol caía sobre él, suave y dorada, haciendo que el encaje brillara. Mi pecho se tensó mientras daba un paso más cerca. No se suponía que debía estar aquí todavía.
Belle me había dicho docenas de veces que no mirara.
—Mala suerte —había dicho, medio en serio, medio en broma.
Pero algo me empujó hacia la habitación esa mañana, como si el vestido mismo me llamara.
Todavía no estaba terminado. Podía ver los alfileres que sujetaban algunas partes, los hilos colgando donde los últimos detalles aún no se habían hecho. Pero incluso a medio terminar, era hermoso. Más hermoso de lo que jamás había visto. No por el estilo, ni la tela, ni la forma en que captaba la luz, sino porque sabía de quién eran las manos