POV DANTE
— ¿Qué pasa?... no me digas… ¡Tu pelirroja! — dijo Axel mientras entraba a mi oficina, le divertía la manera en que Elle me sacaba de mis casillas, pero esta vez había ido más allá.
— ¡Ni me la menciones! — pedí, dejando caer mi cabeza sobre el respaldo de la silla, traía tantas cosas en qué pensar, que me pesaba toneladas.
— ¿Qué hizo esta vez? — inquirió con curiosidad, mientras tomaba asiento en uno de los sofás que adornaban mi oficina.
Axel era la única persona en quien confiaba,