Entre apretones amistosos de hombros, el CEO y el abogado, pasaron a la sala de estar, Emma, bajaba las escaleras vestida en dior, su cabellera negra le lucía muy linda, el joven De Luca, estaba embobado sin quitarle la mirada de encima
— Hola, buenas noches, disculpen la demora, espero que tengan mucha hambre porque la cena ya está lista, así que pasemos al comedor
— Hola, cariño, esto es para ti, espero que te gusten — Adriano dió un suave y corto beso en los labios de la jovén, Emma, se s