Los policías siguieron los pasos de los padres, Dante y Joshua, eran hombres valientes, y aunque se mantuvieron firmes y tranquilos, no podía dejar de preocuparse por sus hijos,
— Denme un momento, explicaré a mi hijo lo que va a suceder — Dante pidió a los policías, Joshua hizo lo mismo y ambos entraron a los cuartos de sus hijos
— Dante, no traes buen semblante, ¿Qué sucede? — Carolina, preguntaba a su marido
— Lo que esperábamos, los Roquefeller, ya comenzaron la guerra, han levantad