Los mafiosos ya volaban por los cielos con destino a Italia, Logan Romanov, parecía una bestia enjaulada, sus hombres no podían ni hablarle
Alessandro Ferreti, estaba más que preocupado por su hija, Evelyn, era su princesa, ella era su única hija
— Papá, debes confiar un poco más en las habilidades de Evy, ella sabrá defenderse, yo lo sé, conozco sus habilidades, ese italiano, no sabe con quién está tratando, eso te lo aseguro
— Por supuesto que entiendo, yo mismo los entrené, pero hay