—Lo siento Spencer, la verdad me siento bastante confundida, me duele la cabeza, no logro recordar, no puedo recordar ni siquiera quién soy mucho menos recordarte a ti, o una relación extramarital.
—Lo sé, lo sé, sé que en estos momentos no puedes recordar nada, pero todo irá mejorando, verás como los recuerdos vuelven, pero deberíamos seguir con nuestro plan de huir.
—No, no puedo ir, no así, no ahora, no en este momento no cuando no recuerdo nada, Spencer.
—¿Es que acaso no confías en mí, mi