Pelea de recién casados.
En cuanto se escuchó el primer disparo sus hombres activaron protocolo de protección
—¡AL SUELO, JEFE!—gritó uno de sus hombres y de inmediato Izan se agachó, maldijo a gran voz, mientras sus hombres se posicionaban y comenzaba un intercambio de disparos, el sonido era estridente e Izan escuchaba las balas, uno de sus hombres cayó frente a él, con una herida en la pierna que poco tardó en comenzar a manar sangre, se escuchó como una motocicleta aceleraba para obtener gran velocidad, más dispar