Al regresar al castillo, el Alfa, se aseguro de que Evy, se acostara a descansar, no podía dejar de lado que habia estado hirviendo en fiebre, mientras tanto fué al despacho a ver unos asuntos
— Ya regresaste del paseo, ¿qué tal te fué? parece que tú luna se está acostumbrando cada vez más a ti, que suertudo eres
— Leonardo, ¿has escuchado alguna vez de alguien que no tenga un lobo o loba?
— Pues... no, no conozco a nadie en nuestra manada, ni en otras a las que hemos visitado que no te