~POV de Rhonda~
Quién hubiera predicho que terminaría en un lugar como este, encerrada en alguna cárcel de condado decadente a las afueras de la ciudad, pero aquí estaba yo, Rhonda Jackson, directamente desde Queens, Nueva York, cumpliendo condena por ese estúpido cargo de delito grave. El aire aquí siempre olía a sudor, lejía y desesperación, de esa que se te pega a la piel sin importar cuántas duchas te des.
Yo era una perra del barrio de pura cepa... ruidosa, sin disculpas, con curvas que ha