Otra vez un nuevo comienzo, un nuevo intento. Le dolía un poco tener que darle excusas falsas a Francis, pero no podía causarle problemas. Algún día, cuando todo pasara podría decirle la verdad. A su padrino le molestó mucho que dejase su departamento, intentó convencerla de que él podía solucionar la situación, que no estaba seguro de que se mudara a una casa extraña, aunque Robert estuviese allí. Pero terminó aceptándolo, no podía obligarla a cambiar de parecer si eso era lo que ella quería.