Cecilia entró un café, en realidad no sentía ninguna curiosidad por saber quién era su verdadero padre, después de todo, el padre que ella percibía desde niña era Alejandro.
Si hubieran sido los años en que su madre acababa de morir, habría esperado algo, pero ahora…
Ya había pasado esa edad de necesidad emocional.
Pero probablemente debido a las palabras de Sabrina, en ese momento, el rostro de Enrique acudió inexplicablemente a la mente de Cecilia.
En su fuero interno, no creía parecerse a él,