Tanta ira tuvo Alejandro, que ella nunca había visto una expresión tan aterradora en su rostro.
Cecilia se sintió sorprendida por su reacción, pero se calmó de nuevo. —una preguntita, no tienes que estar tan agitado.
Las cejas de Alejandro se fruncieron, —¿Tu tía dijo algo delante de ti? Es una mujer zorra que se atreve a hacer cualquier cosa por dinero.
—Bueno, dame unos cuantos pelos tuyos, iré a hacerles la prueba y te daré los resultados enseguida para que se callen.
Alejandro, temblándose,