“No es la gran cosa, de verdad. No administro la empresa con mi apariencia, sino con mi capacidad”, respondió Catherine en broma. “Muy bien, pasemos a discutir el progreso de los proyectos en curso en las diferentes sucursales…”.
La reunión terminó una hora después.
Catherine regresó a su oficina y encontró una tarjeta de invitación de Melanie y Charlie en el escritorio. Mañana iban a celebrar una ceremonia de compromiso en el Hotel Pavilion Intercontinental.
¿Qué quería hacer Melanie con esa