Catherine buscó una palangana con agua caliente. Ella le quitó el abrigo, le desabrochó el cuello de la camisa y le secó la exquisita y hermosa cara con una toalla.
“Sarah…”. El hombre de repente la agarró de la mano, y un murmullo escapó de sus delgados labios.
Catherine quedó paralizada como si le hubieran arrojado un balde de agua fría.
¿Sarah?
¿Quién es ella? ¿Era su ex novia?
El corazón de una mujer siempre es más agudo que el de cualquier otra persona.
Catherine soltó su mano de su a