En el dormitorio, Catherine metió la ropa en la maleta mientras Suzie balanceaba sus pequeñas piernas a un lado. “Mami, ¿por qué de repente estás empacando? ¿Nos vamos de viaje?”.
A un lado, Lucas le dio una mirada fría. “Es tan agradable tener una mente simple”.
“¿Por qué siento que me estás criticando?”. Suzie puso sus manos en su pequeña cintura.
“No, estás pensando demasiado”. Lucas miró a otro lado.
“Señorita, el Joven Amo Hill está aquí”.
De repente alguien tocó la puerta desde afuera