"Suficiente. ¿Intentan robarle a un extranjero a plena luz del día? No avergüencen a nuestro pueblo". Catherine apartó la mano de Matthew y se acercó lentamente, arrebatando los tablones de madera que tenían en sus manos los rufianes y dándoles una patada para alejarlos.
Aquellos bruscos movimientos hicieron que Matthew se quedara sorprendido.
Ella ya era hermosa y alta, pero cuando luchaba, desprendía un aura heroica. Aunque estaba luchando, la escena parecía más bien una forma de arte que ha