"Quédate callada si no tienes ninguna prueba". Sally fulminó con la mirada a Catherine. "¿Qué más aportas a la familia aparte de los problemas? Te mereces el lío en el que estás hoy. Tómate un tiempo para reflexionar en la cárcel".
Un escalofrío recorrió a Catherine. La gente siempre decía que ni siquiera un tigre feroz se comería a sus cachorros, pero ella sentía que Sally y Jeffrey eran más salvajes que un tigre.
"¡Los dos serán castigados!", ella gritó con enojo. "Una cosa es que me traten