Gideon Cross
Después de horas interminables finalmente estamos en casa sé que para mí ratoncito este no fue un buen día por todo el estrés que tuvo que someterse, además de soportar los constantes ataques del infeliz de Giorgio, pronto arreglare cuentas con ese imbécil debe entender que mi mujer no está para soportarlo.
Observo por el reflejo del espejo como mi ratoncito cubre su cuerpo de crema humectante mientras permanece absorta en su tarea sentada a la orilla de nuestra cama. No puedo evit