Gideon Cross
Mi ratoncito estaba ya en la pista de baile cuando llegue al club, su cuerpo enfundado en ese vestido era una verdadera tentación, si sumábamos el movimiento sensual de su curvilínea silueta que era una clara invitación a pecar. Estaba completamente babeando. Me entretuve un tiempo admirando su habilidad en el baile, si no tuviera el conocimiento que es chef fácilmente pensaría que era una bailarina profesional, me pregunte como podríamos utilizar lo nuevo que sabía de ella a nuest