Gideon Cross
Mantengo a Tessa entre mis brazos presionada contra mi cuerpo, escucho su suave respiración ahora duerme profundamente, sus pestañas revolotean ligeramente. Observarla me llena el corazón de una forma extraña.
¡Jamás en mi puta vida! Había experimentado esta necesidad.
Tessa, es mi mujer.....
¿Cómo esta pequeña chica?, me volvía tan dependiente de sus atenciones. Una voz molesta me saca de mis cavilaciones.
Hasta aquí escucho la irritante voz de esa mujer que parece el perro g