Dos meses después.
Washington
Ava miraba su reflejo en el espejo del baño para mujeres que estaba en sala de prensa de la Casa Blanca, estaba feliz por su pequeño milagro, pero también se sentía culpable de que llegara a su vida en aquel momento.
–Lo siento cariño, mamá no ha descansado nada. Sé que necesitas mucha paz para crecer sanito ahora, pero también debemos saber cómo está tu...cómo está Derek y mamá no podrás descansar hasta que no hable con él. – Murmuró Ava con tristeza.
Su vientre s