Capítulo 27: Ella debe morir.
Ava estaba encogida en un rincón de aquel lugar oscuro donde la habían encerrado preguntándose cómo su vida había acabado por haberse enamorado de un hombre como Derek, por no haber escuchado sus alarmas que le habían indicado tantas veces que no era para ella y eso la había llevado a aquel momento de desespero y soledad.
Reagan había ayudado a Ava a bañarse, le había conseguido algo de ropa y comida, pero Derek insistía en mantenerla encerrada, solo para tener el gusto de escuchar gritar por