Capítulo 20: Con sed de sangre.
–Me impresiona ver como tu presencia en este hospital ha servido para iluminar un poco la vida de estas personas. –Declaró Garret, el médico que era muy amigo de Ava y que no se resistía demostrar siempre que tenía oportunidad la enorme admiración que sentía por ella. – Eres una mujer maravillosa Ava, tu esposo no se imagina la suerte que tiene.
–No exageres Garret, yo solo intento ayudar lo máximo que puedo, infelizmente me duele mucho lo que ha pasado. Llevaba poco tiempo ayudándolos, pero y