Del edificio emergió un sujeto regordete que lucía un corte mohicano alto, vistiendo una camiseta negra que tenía un prominente diseño de una calavera con ojos de fuego en el frente.
Combinaba esto con un pantalón gris oscuro que tenía varios bolsillos. Ambas orejas lucían aretes con rayas rojas y negras, los cuales se mecían al caminar. Y además, llevaba puesto un collar gargantilla de cuero negro con púas de plata, el cual parecía fuera de lugar en su corto cuello.
Sin embargo, ella no estaba