Era medianoche.
Isabel estaba en su habitación, vistiendo un sexy bata plateada transparente que dejaba ver su sostén negro y su ropa interior roja.
Justo cuando miraba el reloj con ansiedad, su **padrastro** entró por la puerta, la cual ella había dejado sin llave a propósito.
Él llevaba una camiseta azul con el logo de una abeja y unos pantalones cortos negros.
Al verlo, ella corrió a abrazarlo. Él le levantó el ruedo de la bata, deslizó ambas manos dentro de sus bragas y, mientras sellaba su