Punto de vista de Rainbow
—¿Estás seguro de esto? —pregunté por tercera vez.
Damon levantó la vista de donde estaba preparando la mesa de masajes en su habitación, con diversión en los ojos.
—Rainbow, no tenemos que hacer nada con lo que no te sientas cómoda. Pero sí, estoy seguro. Esto se trata de ti, de tu placer, de que aprendas lo que tu cuerpo puede hacer.
—Solo parece tan… íntimo.
—Lo es. Ese es el punto —ajustó la altura de la mesa—. Pero también es el punto veintidós de tu lista. Recibi