Julia no comprendía el actuar de Josefina, pues nunca habían tenido una relación cercana, solo en reuniones, solo que está vez era distinto.
—¡Josefina!, ¿qué sucede? —pregunto Julia, alzando el mentón de Josefina, pero ella estaba hecha un mar de lágrimas, no podía articular palabra alguna.
Julia le indicó que la siguiera, no era bueno seguir en la puerta hablando, Josefina la siguió, caminaron juntas hacia la sala en dónde se sentaron.
Julia la miraba con bastante angustia y más por no saber