Leo abrió sus ojos como platos, pues no podía creerlo, Julia, su Julia se iría del país en solo unas horas, ¿Pero por qué?, Porque quería irse del país.
—¿Y bien señor Rossi?, ¿Piensa hacer algo con esa información?, ¿O quiere que la siga? —Ángel pedía a gritos por dentro que Leo le pidiera que la siguiera, pues esa sería la forma perfecta de poder acercarse más a ella.
Leo se quedó en silencio, aún no lograba procesar, pero de algo si estaba seguro, haría lo que fuera para que ella no lo dejar