Capítulo 61: Vacilaciones por no gozar de riquezas.
Al caer la noche, desde el silencio de su alcoba, Zoé notó algo raro en Elijah y, de inmediato, le preguntó:
—¿Estás bien, Elijah? Te veo un poco distante.
Elijah la miró, sorprendido por su preocupación, y respondió:
—Sí, solo estoy pensando en algunas cosas. No te preocupes.
Zoé frunció el ceño, sin convencerse del todo.
—No me engañes. Sabes que puedes hablar conmigo.
Elijah la miró con mucha seriedad y, tras un momento de silencio, decidió romper el hielo.
—Zoé, escuché lo que hablabas con