Capítulo 29. El eco de una prohibida pasión.
Días después, en medio de la tranquilidad que la embarga, y tras el resultado obtenido en el evento benéfico, Zoé se reencuentra con Elijah en la fundación Hamilton. Esta vez, Elijah no puede evitar mirarla de otra manera; el eco y las sombras de una pasión prohibida gritan lo inexorable.
—Zoé, no puedo fingir que lo de la otra noche, no ha cambiado las cosas entre nosotros —le dice con una mezcla de determinación y cautela mientras se acerca a ella.
—Elijah, yo... no sé qué decir. Fue un momen