Capítulo 15: Comienzo de un amor prohibido.
Al caer la noche Zoé va al jardín para platicarle al rosal un rato, es allí donde reposan las cenizas de su padre. Inesperadamente Elijah la mira a la distancia y motivado por un desconocido impulso se le acerca y advierte:
—Abrigaste hace frío—colocando una manta encima de ella. Zoé velozmente murmura con sus ojos levemente llorosos:
—Gracias—Elijah percibe su tristeza y pregunta:
—¿Por qué lloras? ¿Te han hecho algo?
—No nada, solo le hablaba a mi padre, eso me llena de nostalgia.
—Mejor entra