Capítulo 12. Más que fricciones y miradas.
En la fundación.
Zoé y Elijah trabajan arduamente en las entregas, se concentran en su labor, preparan con delicadeza cada detalle de las donaciones y revisan minuciosamente cada una de las cajas. El verla tan comprometida conmueve velozmente a Elijah, comienza a ver a la joven otros ojos, ya no la encuentra tan vanidosa como otras veces, ayuda en todo lo puede y me revela en ella su espíritu altruista.
—No dejas de sorprenderme, Zoé.
—Espero que gratamente.
—Muy gratamente—la toma de la mano y