Mundo ficciónIniciar sesiónHanna se queda dos días en casa, cuidándome y tratando de desenmarañar mis pensamientos. Sin duda, su esposo es un santo, recién casado y ya debe compartirla. El domingo en la tarde, me lleno de valor y les envió un mensaje a ambos, diciéndoles que necesito conversar con ellos, les hago saber que ambos estarán en la conversación. No tarda en llegar la respuesta, indicándome que vendrán a mi casa en la noche. Esta será







